Cánticos de Alabanzas · Salvación y evangelismo

288. NADA HAY QUE ME PUEDA APARTAR

Estrofa 1

Nada hay que me pueda apartar, de Cristo y de su amor.

Pues, el de veras sabe amar, al pobre pecador.

Coro

Yo te amo, oh mi salvador, más que a lo terrenal.

Me das consuelo, paz y amor, y el reino celestial.

Estrofa 2

Saber que Cristo es mi sostén, me alegra el corazón.

Pues, él es mi supremo bien. Me da la Salvación.

Estrofa 3

Señor, si cerca estás de mí, se ahuyenta el temor.

Perdón completo encuentra en ti, el pobre pecador.

Estrofa 4

Jesús, mi amable y buen Pastor, de Dios supremo don.

Aparta mi alma de dolor; me da consolación.