Cánticos de Alabanzas · Segunda venida y cielo

77. LOS HERALDOS CELESTIALES

Estrofa 1

Los heraldos celestiales, cantan con sonora voz:

¡Gloria al Rey recién nacido, que del cielo descendió! Paz, misericordia plena,

franca reconciliación

Entre Dios tan agraviado, y el mortal que le ofendió.

Estrofa 2

La Divinidad sublime en la carne se veló;

Ved a Dios morando en carne, y adorad al Hombre-Dios: Emmanuel, Dios con

nosotros, a la tierra descendió;

Y hecho hombre, con los hombres tiene ya su habitación.

Estrofa 3

¡Salve!, Príncipe glorioso de la paz y del perdón,

Salve a ti que de justicia eres el divino sol;

Luz y vida resplandecen a tu grata aparición,

Y en tus blancas alas traes la salud al pecador.

Estrofa 4

Nace manso, despojado de su gloria y esplendor,

Porque no muramos todos en fatal condenación:

Nace, si, para que el hombre tenga en él resurrección;

Nace para que renazca a la vida el pecador.